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El Parque Nacional de los Picos de Europa es una de las joyas naturales más impresionantes de España. Situado en el norte del país, abarca territorios de Cantabria, Asturias y Castilla y León. Su biodiversidad, paisajes montañosos, gargantas profundas, bosques frondosos y una gran variedad de fauna lo convierten en un destino ideal para los amantes del turismo rural y de aventura.

En este artículo, exploraremos en profundidad este parque natural, sus principales atractivos y cómo el Molino de Cicera, un alojamiento con encanto, puede ser el punto de partida perfecto para descubrir esta maravilla natural.

Historia y características del Parque Nacional de los Picos de Europa

El Parque Nacional de los Picos de Europa fue declarado en 1918, convirtiéndose en el primer parque nacional de España. En sus inicios, solo abarcaba la zona de Covadonga, pero en 1995 se amplió hasta alcanzar los 67.455 hectáreas que tiene en la actualidad. Su relevancia ecológica es tal que ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2003.

Los Picos de Europa se dividen en tres macizos principales:

  • Macizo Occidental o Cornión: Donde se encuentra el santuario de Covadonga y los famosos Lagos de Covadonga.
  • Macizo Central o de los Urrieles: Con cumbres emblemáticas como el Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu), un reto para escaladores.
  • Macizo Oriental o de Andara: Con menor altitud, pero igualmente impresionante por sus paisajes y rutas de senderismo.

Fauna y flora en los Picos de Europa

Los Picos de Europa albergan una gran diversidad de especies tanto animales como vegetales. Entre su fauna destacan:

  • El oso pardo cantábrico, una de las especies más icónicas del parque.
  • El lobo ibérico, que habita en zonas más apartadas.
  • El rebeco cantábrico, fácilmente visible en las zonas altas.
  • El urogallo, una de las aves más emblemáticas y protegidas.
  • El águila real y el buitre leonado, dominadores de los cielos del parque.

En cuanto a flora, el parque está cubierto de bosques de hayas, robles y abedules, además de amplias praderas alpinas donde florecen especies únicas de la cordillera Cantábrica.

 

Parque Natural de los Picos de Europa

Principales atracciones del Parque Natural de los Picos de Europa

1. Los Lagos de Covadonga

Uno de los lugares más visitados del parque, con los impresionantes lagos Enol y Ercina rodeados de montañas. Es un punto ideal para hacer senderismo y disfrutar de vistas panorámicas.

2. El Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu)

Esta emblemática montaña es un icono del montañismo en España. Su cara oeste es un desafío para escaladores de todo el mundo.

3. Desfiladero de la Hermida

Este impresionante desfiladero es la puerta de entrada a los Picos de Europa desde Cantabria. Sus paredes verticales ofrecen vistas espectaculares y es un lugar excelente para la práctica de escalada.

4. La Ruta del Cares

Conocida como «la garganta divina», esta ruta es una de las más populares del parque. Atraviesa un cañón de paredes verticales entre Caín y Poncebos, con un recorrido de 12 kilómetros lleno de vistas impresionantes.

5. Fuente Dé y su teleférico

El teleférico de Fuente Dé permite acceder a una de las zonas más altas del parque en pocos minutos. Desde allí, las vistas de los valles y montañas son espectaculares.

Actividades de aventura en los Picos de Europa

El Parque Nacional de los Picos de Europa es un paraíso para los amantes de la aventura y las actividades al aire libre. Algunas de las experiencias que se pueden disfrutar en esta zona incluyen:

Senderismo y Trekking

Las rutas de senderismo en los Picos de Europa ofrecen una amplia variedad de dificultades y paisajes. Desde caminatas suaves hasta travesías de alta montaña, hay opciones para todos los niveles.

Escalada

Con paredes de roca caliza de gran calidad, los Picos de Europa son un destino de referencia para escaladores. El Naranjo de Bulnes es la cima más codiciada, pero hay muchas otras rutas accesibles para principiantes y expertos.

Barranquismo

Descender por los cañones y gargantas del parque es una actividad emocionante. Existen rutas de barranquismo que permiten explorar cascadas, toboganes naturales y pozas de aguas cristalinas.

Observación de fauna

Para los amantes de la naturaleza, la observación de fauna es una actividad imprescindible. Con suerte, es posible avistar rebecos, ciervos, buitres leonados y, en ocasiones, incluso al lobo ibérico o al oso pardo.

Parque Natural de los Picos de Europa

El Molino de Cicera: Un refugio con encanto

Ubicado en un entorno privilegiado dentro de la comarca de Liébana, el Molino de Cicera es una opción ideal para aquellos que desean explorar los Picos de Europa desde un alojamiento rural con encanto.

Alojamiento con historia

Este antiguo molino de agua ha sido restaurado para ofrecer una experiencia de hospedaje única, combinando el encanto rústico con todas las comodidades modernas. La tranquilidad de su ubicación lo convierte en el lugar perfecto para desconectar del estrés diario.

Punto de partida para la aventura

Desde el Molino de Cicera, los viajeros pueden acceder fácilmente a rutas de senderismo, explorar el Desfiladero de la Hermida o unirse a excursiones guiadas por los Picos de Europa.

Gastronomía local

La zona de Liébana es famosa por su gastronomía, con platos como el cocido lebaniego, quesos artesanales y el orujo de Liébana. Desde el Molino de Cicera, es posible degustar lo mejor de la cocina cántabra en los restaurantes cercanos.

Consejos para visitar el Parque Nacional de los Picos de Europa

  1. Planifica con Anticipación: Algunas rutas y accesos, como los Lagos de Covadonga, tienen restricciones de vehículos en temporada alta, por lo que es recomendable informarse antes de viajar.
  2. Ropa y Calzado Adecuado: El clima en los Picos de Europa puede ser variable, por lo que es importante llevar ropa técnica y calzado de montaña.
  3. Respetar la Naturaleza: Como área protegida, es fundamental seguir las normas del parque, respetar la fauna y flora y no dejar residuos.
  4. Reservar con Tiempo: Tanto los alojamientos como las actividades pueden llenarse rápidamente en temporada alta, por lo que es recomendable reservar con antelación.

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¡Descubre la encantadora belleza de Potes, la capital del valle de Liébana en la provincia de Cantabria!

Ubicado en el corazón de la región de Cantabria, Potes es un destino turístico que no puedes perderte en tu viaje si estás buscando sumergirte en la historia, la cultura y sobre todo la naturaleza de nuestra provincia, Cantabria infinita.

Rodeada de montañas y en pleno corazón de los Picos de Europa, esta pintoresca localidad cántabra ofrece una combinación perfecta de paisajes impresionantes, buena gastronomía y patrimonio histórico.

Si vienes tanto como peregrino del Camino Lebaniego como a visitar el valle de Liébana, Potes es una parada obligada para todos los turistas. Te presentamos los aspectos principales y las cosas que no puedes dejar de ver en Potes.

El Casco Antiguo de Potes

Al pasear por el casco antiguo de Potes, te sentirás transportado en el tiempo. Sus calles empedradas y estrechas están llenas de encanto y se alinean con hermosas casas de arquitectura tradicional. Explora sus plazas y admira las fachadas históricas mientras te sumerges en la atmósfera medieval de la ciudad.

La Torre del Infantado

Esta imponente torre, de origen medieval, se alza justo en el centro de Potes, y su presencia se destaca entre el entorno pintoresco de calles empedradas y casas de arquitectura tradicional. La Torre del Infantado es un símbolo histórico y un buen exponente de la arquitectura civil en Potes.

Construida en el siglo XIV, la torre fue residencia durante un primer momento de la Familia de la Lama para pasar luego a manos de Tello, Señor de Liébana y hermano del rey Enrique II. Fue también casa solar de Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana y de la casa ducal del Infantado. Su estructura imponente y su estilo arquitectónico gótico llaman la atención de los turistas, ya que es imposible no verla si acabas de llegar al centro de la localidad.

La Torre del Infantado consta de cuatro plantas y una altura de aproximadamente 20 metros. Sus muros de piedra maciza, sus pequeñas ventanas y sus almenas dan testimonio de su carácter defensivo en el pasado, como fortificación defensiva. En la actualidad, el edificio ha sido restaurado y alberga el Archivo Histórico de la Villa de Potes.

La visita a la Torre del Infantado es una oportunidad única para sumergirse en la historia y explorar sus estancias interiores. Desde la planta baja, donde se encuentra la entrada, hasta la planta superior, se pueden apreciar elementos arquitectónicos originales y exposiciones que narran la historia y la evolución de la torre y de la región.

Además, desde la parte superior de la torre se puede disfrutar de una vista panorámica excepcional de Potes y sus alrededores. El paisaje montañoso, con los Picos de Europa como telón de fondo, crea un escenario impresionante que invita a la contemplación y la fotografía.

El Monasterio de Santo Toribio de Liébana

Este monasterio franciscano, ubicado a pocos kilómetros de Potes, es un importante lugar de peregrinación y uno de los centros religiosos más significativos de la región. Alberga el Lignum Crucis, el trozo más grande de la cruz en la que fue crucificado Jesucristo. Además, su entorno natural es impresionante y ofrece vistas panorámicas del valle.

Supone el final de la peregrinación del Camino Lebaniego, que en 2023 celebra su año santo jubilar, con gran afluencia de Peregrinos. El Molino de Cicera se encuentra en pleno Camino Lebaniego y Cicera se encuentra justo al final de le segunda etapa a pie desde San Vicente de la Barquera.

La historia del monasterio comienza con la llegada de Toribio de Astorga, un santo y mártir cristiano a principios del siglo V. Trae con él, el trozo más grande de la cruz de Cristo (El Lignum Crucis). El entonces rey de Asturias, Alfonso II, decidió construir un monasterio para albergar los restos del santo y convertirlo en un lugar de peregrinación y devoción. En 1512, el Papa Julio II, otorga, mediante bula, el privilegio de la celebración del año jubilar lebaniego.

A lo largo de los siglos, el monasterio sufrió varias reformas y ampliaciones, adaptándose a las necesidades de la época y conservando su importancia como centro religioso.

El Puente de San Cayetano

Este antiguo puente de piedra, que cruza el río Deva, en su bajada hacia La Hermida, es uno de los iconos de Potes. Construido en el siglo XVI, se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Dar un pequeño paseo por el puente y admirar las vistas del río, las calles empedradas y las montañas circundantes merece la pena si es la primera vez que visitas Potes.

Parque Nacional de los Picos de Europa

Potes es un punto de partida perfecto para explorar el impresionante Parque Nacional de los Picos de Europa, que se divide entre las provincias de Cantabria, Asturias y León. Esta reserva natural es famosa por sus impresionantes picos, valles profundos y paisajes de ensueño. Aquí podrás disfrutar de senderismo, escalada, observación de aves y muchas otras actividades al aire libre.

Gastronomía de Potes

La gastronomía local: Potes es conocido por su deliciosa cocina tradicional cántabra. Prueba los platos típicos de la zona, como el Cocido Lebaniego, un suculento guiso que cuenta con un cuenco de sopa con fideos, garbanzos y verdura y una buena selección de carnes, o los quesos de Liébana, elaborados de manera artesanal. No olvides acompañar tu comida con un vaso de orujo, el aguardiente local.

El Teleférico de Fuente Dé

A solo unos minutos en coche desde Potes subiendo dirección Camaleño, encontrarás el Teleférico de Fuente Dé. Es una bonita subida en la que también pasarás por la localidad de Espinama y Cosgaya. El teleférico te llevará a lo más alto de los Picos de Europa en cuestión de minutos y podrás hacer rutas muy divertidas y asequibles para alguien en buenas condiciones físicas como la Subida a Cabaña Verónica o la visita al Refugio de Aliva. Disfruta de las vistas panorámicas una vez llegues arriba y si vas en invierno no te olvides de raquetas o crampones, según sea el estado de la nieve.